Caricias de mi Madre: Mujeres hay muchas, pero nadie hay como mi madre, quien me dio vida. En su sonrisa encuentro paz, alegría y mucha
energía de querer vivir. Mi madre es hermosa, ya que es una princesa del cielo. Madre, cuando me dices te quiero, todo mi ser se estremece y vuelvo a ser como ese bebe al
que cargabas en tu vientre. Cuando me he sentido solo acudo a ti y con tus sabios consejos me haces ver lo mejor para mi. Mami te quiero,
te amo, y te necesito. Las caricias de mi madre son tiernas, su voz calma toda tempestad, su vida esta colmada de bendiciones. En
mi madre habita toda la plenitud de aquel que murió, pero así mismo resucito. Las caricias de mi madre son llenas de ternura. Madre amada cuando me miras
a los ojos, toda mi alma se enamora más de la vida. En el espejo de tus ojos puedo ver la ternura de todo el amor que Cristo siente por mí.
Oh madre amada, una mirada tuya vale un millón de sonrisas, un millón de abrazos, y un sin fin de besos. Las caricias de mi madre son como
la música instrumental, trae quietud a mi alma, me dan paz y sobretodo mucha seguridad en quien yo soy. Mujer virtuosa quien la encontrara?, si su
estima sobrepasa aun a la de las piedras preciosas! Yo ya encontré una, y esa es mi madre amada.