Lycan Foundation confirma que los esqueletos encontrados en la sierra ourensana pertenecen a una mujer y un niño asesinados en el siglo XIX
Las pruebas realizadas por los forenses de la Lycan Foundation a los esqueletos humanos encontrados por el antropólogo Ivort Macsaw en la provincia de Ourense, certifican la correspondencia con una mujer y con un niño de corta edad. Las pruebas de ADN realizadas por los mismos equipos, confirman que se trata de una madre y su hijo. Los investigadores de la Fundación confirman así la exactitud de las primeras pruebas practicadas. Se trata de dos personas, Benita García Blanco y un niño, su hijo Francisco, que fueron degollados con métodos rudimentarios y próximos al canibalismo, por el enfermo mental Manuel Blanco Romasanta, en 1847. Estas investigaciones verifican la declaración que el licántropo manifestó en la Audiencia de A Coruña en la vista de julio de 1853. Lycan Foundation seguirá en la tarea de arrojar luz sobre este conocido caso de licantropía. Con el fin de aclarar el resto de muertes nuestros equipos tratarán de localizar los restos de otro desaparecido: el “alguacil” de León rastreando la zona del Bierzo.